Votar y elegir son complementarios

Votar y elegir son complementarios

El sufragio –(voto)– es el acto cívico más sublime que un ciudadano puede realizar.

Por tal motivo, la complejidad que presupone llegar a tal grado de  exelsitud de un acto cívico tiene en su secuencia eslabones éticos y morales consagrados en la misma Constitución Nacional:

  • La dignidad de la persona humana;
  • La soberanía inherente a esa dignidad;
  • La libertad emergente de ambas investiduras previas.

Y muchos se preguntarán:

¿Todos esos sublimes conceptos contienen el acto de votar?

Y sí. Y es más; con la ausencia de uno de los eslabones se anula el valor y la esencia misma del Voto. Si un elector careciera de dignidad no calificaría para votar, pues carecería de la soberanía, que de ella emana. Tampoco gozaría de la libertad que legitima al voto, porque le concede la virtud de “elegir”: el “voto cautivo” es nulo.

Conclusión:

El “elegir” es sustantivo del “votar”; son complementarios e indivisibles.

Quien vota sin elegir comete fraude. Quien legisla quitandole al ciudadano su dignidad soberana de elegir comete traición a la patria. Así nomás es.

Autor: Sergio Velázquez Villagra. Escritor. Referente de la organización «Fuera Listas Sábana».